Oct 07

Controlando el color de forma básica

A mí me encanta el color en las fotos ¿a vosotros no? es poner en una imagen la naturaleza representando toda su “magnificencia colorística” y ¿no os habéis fijado también que muchas de nuestras fotos no salen con el ambiente de color que había?, es curioso ¿verdad? Parece muy difícil entender que esas maravillosas cámaras que tenemos no representen bien el color en algunos casos con todo lo que nos ha costado.

Desde luego si pensamos así no lo hacemos bien, porque la cámara es un equipo que necesita “aprender” con los ajustes que le pongamos a colocar las fotos en su color correcto, entendedme “aprender” como ajuste, ¿de acuerdo? porque todavía no parece que haya cámaras que aprendan, o al menos las que compramos, además por supuesto del proceso posterior del que no voy hablar ahora mismo y del que hablaré en otra entrada hoy me centraré en la cámara.

Bueno pues esto que he descrito previamente es normal dado que la cámara si no se la ajusta va a obtener lo que ve con los parámetros que tenga definidos, incluso en automático y desde luego ocurre debido a muchas cosas como por ejemplo: al margen dinámico de la cámara, al espacio de color que usemos, un mal ajuste del monitor a la hora de verlas, etc, etc. En fin se puede deber a tantas cosas que podríamos hacer aquí un máster del proceso, pero no voy hacerlo más que nada porque no se lo suficiente para explicarlo, aunque lo comprenda y yo si lo haga.

Pero de todas estas causas hay una que digamos es la que va a influir más que muchas de las otras y que tenemos a mano para poder manipular y es el balance de blancos de la cámara.

Voy a intentar explicar esto del balance de blancos de la cámara con el símil más cercano que tenemos: nuestro cerebro. Cuando miramos a nuestro alrededor las diferentes luces que hay en el ambiente teóricamente impregnan a los cuerpos que vemos de una pátina de color de ellas mismas, una especie de dominante que lo cubre todo. Pero aun así ¿no habéis notado que prácticamente sean del color que sean, los colores los seguimos viendo bien? nuestro cerebro quita de en medio estas “dominantes de color” porque sabemos cómo es el color que vemos y vemos con cualquier luz el color correcto de un cierto material que conozcamos, por ejemplo, pensad en un papel blanco, en general al menos que la luz sea de un color muy intenso lo veremos blanco en cualquier situación. En realidad está haciendo un balance de blancos muy sutil sin que nos demos cuenta.

Pero claro, la cámara esto no lo puede hacer y por eso se ha instalado en su software un ajuste de este balance, ya sea automático o manual que llamamos ajuste de blancos.

Imaginad un día soleado y que estáis detrás de una valla que produce una sombra, en el suelo  un papel blanco, si fotografiáis el papel en esa sombra la cámara verá el color blanco con la luz reflejada del cielo azul y representará la foto como azulada, si no tomamos precauciones algo así:

Esta imagen evidentemente así no la ve nuestro cerebro, la vemos así:

y claro está con el ajuste de blancos del software de la cámara podremos hacer que se vea como nosotros lo vemos.

En general el ajuste de blancos automático en las cámaras funciona bastante bien en el 80% de los casos generales, ¿donde no funciona bien? pues en luces muy fuertes , mezcla de luces de diferentes colores, amaneceres, en fin todo lo que no sea “normal” o mejor dicho todo lo que en la cámara no esté programado.

Hay un concepto que no hay que olvidar en esto y es la temperatura de color, concepto este de temperatura que se dio debido a los diferentes colores que se pone un material cuando sube de temperatura, pensad en un hierro candente.

Bueno pues ésta se mide en Kelvin (K) no digáis grados Kelvin, porque estaréis metiendo la pata, Kelvin ya es equivalente a grados y si decís grados Kelvin, es como si dijeseis “grados grados”. En esta escala el color blanco esta en unos 5.500K, y digamos que es la luz que tenemos del sol en un día claro al medio día.

La luz con menor temperatura tendrá en este símil unos tonos rojizos, mientras que la luz con temperatura más alta será más azulada, fijaros en esta gráfica:

Esto ya de alguna forma nos da las reglas de ajuste, porque estos colores corresponden a  luces que sabemos existen, mirad esta imagen:

Como veis está en una temperatura de color de unos 2500K debido a que la cámara no hizo bien el balance automático.

Ésta en cambio está a una temperatura más elevada de unos 7000K

Como veis estos desajustes los podemos arreglar en formato jpg, ajustando correctamente el balance de blancos, y en RAW existen miles de formas.

Como estoy hablando de fotografías normales en jpg, lo lógico es que dependiendo de la clase de luz que veáis ajustéis el balance de para que la foto salga correcta, y cuando digo correcta digo como la veis vosotros en el sitio.

La forma puede ser automático, pensando que no siempre acertará, de forma manual ajustando los presets de la cámara.

O haciendo un ajuste particular al sitio donde estáis con una tarjeta de blancos, esto desde luego es lo mejor. Podéis comprar un juego de tres tarjetas que cuestan muy poco y tendréis entre ellas la tarjeta de blancos.

Aquí os hablaré de como se hace con la tarjeta de blancos teniendo en cuenta que este ajuste vale evidentemente sólo para el sitio donde estéis.

¿Qué debéis hacer? pues una vez que tengáis la tarjeta comprada, hacéis una foto en el sitio que vais a trabajar y con la luz que vais a trabajar a la tarjeta de blancos, podríais hacerlo también con la de gris, pero es mucho mejor la blanca por temas de ruido, esto último es curioso y ya os lo contaré en otro momento.

Para ello, vais a balance de blanco manual en el menú y pulsáis “OK”, elegís la foto que queréis de referencia, en este caso será ésta imagen que hemos hecho en ese momento con la tarjeta de blancos, pulsáis “set” y la tomará como referencia de blancos.

Confirmáis y ya está.

Ahora solo debéis en el menú de la cámara, seleccionar el ajuste manual que lo tome como referencia de blancos para vuestras fotos.

Como podéis ver es muy fácil, ahora todas las fotos saldrán perfectamente balanceadas. Y en vez de obtener fotos así de principiante:

Obtendréis fotos así más elaboradas en color.

Este digamos que es el primer paso para conseguir buen color, es un paso importante que hay que conocer, hay muchas más cosas que ya iremos viendo.

¿os gustan mis entradas? ¿habéis visto mis libros? podéis verlos aquí:

http://solofotography.es/mis-apuntes-pdf/

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